El hayedo de Monasterio de Hermo se encuentra en el suroccidente asturiano, lejos de las rutas más concurridas y rodeado de algunas de las montañas más salvajes de la región, en una pequeña localidad de la que recibe el nombre y que sirve de puerta de entrada a uno de los paisajes forestales más impresionantes de España.
Este rincón del concejo de Cangas del Narcea es conocido por su cercanía al extraordinario bosque de robles de Muniellos, un bosque que deslumbra por su inmensidad, biodiversidad y belleza durante cualquier época del año. Está considerado una de las mayores masas forestales autóctonas de España y uno de los bosques mejor conservados de Europa occidental.
Pero este pequeño pueblo, brilla con luz propia ya que en él se esconde el bosque de hayas más grande de Asturias (con 1500 hectáreas de terreno) entre impresionantes montañas, un lugar para quienes buscan naturaleza en estado puro, senderos tranquilos y escenarios que parecen sacados de un cuento.
MONASTERIO DE HERMO
Monasterio de Hermo o Monesteriu d’Ermu se encuentra en una de las zonas más montañosas y mejor conservadas de Asturias. Sus casas tradicionales, sus prados verdes y el silencio que envuelve el valle reflejan una forma de vida estrechamente ligada al entorno natural.
Como ya hemos comentado, el Hayedo de Monasterio de Hermo toma el nombre de la parroquia, una aldea de unos 25 habitantes situada al fondo del valle al que se llega por una carretera que termina en este lugar.
SENDERISMO EN EL MAYOR HAYEDO DE ASTURIAS
La verdad es que nunca habíamos oído hablar del mayor bosque de hayas de Asturias, suponemos que queda ensombrecido por la magia de Muniellos y su cercanía, pero cuando nuestros amigos nos propusieron ir, no lo dudamos y la visita merece muchísimo la pena.
Este precioso bosque de hayas, situado en el extremo sur del Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias, forma uno de los conjuntos forestales más impresionantes de Asturias .
Nosotros hicimos una ruta circular que vimos en Wikiloc y a la que os dejamos el enlace ya que no está señalizada. Aunque hay un sendero claro, justo al atravesar las brañas, es importante llevar la ruta descargada porque es fácil perderse en algún punto.
En total, nos salieron unos 12 km y medio desde la fuente que hay al final del pueblo.
Inicio
Dejamos el coche al pasar la fuente de Monasterio de Hermo en una explanada junto a una antigua vivienda para trabajadores de la mina y empezamos el ascenso por la carretera unos 4 km hasta llegar a las brañas de Monesteriu d’Ermu (poco después de terminar la carretera).
En las brañas, tomaremos el sendero que las atraviesa, sin bordearlas, (cosa que hicimos nosotros, y luego nos tocó bajar por el monte hasta el camino).
Hayedo
Justo después de la braña, ya nos adentramos en este espectacular hayedo que en otoño debe ser un espectáculo de colores naranjas, rojos, ocres, amarillos y marrones.
Al principio vemos restos de la antigua mina que había en la zona y una fuente naranja por el hierro. Nos impresiona ver cómo la vegetación ha ido poco a poco recuperando su lugar y enterrando el pasado minero de la localidad.
Final
Después de recorrer durante varios kilómetros un sendero rodeados de imponentes hayas, llegamos a las brañas de la Revechada, justo en un claro donde las vistas se abren y podemos ver cumbres como la del Picu Caniellas (1.924 m) al otro lado del valle antes de comenzar el descenso hacia el pueblo.
¿CUÁNDO IR AL HAYEDO DE MONASTERIO DE HERMO?
Si existe una época especialmente recomendable para visitar la zona, esa es el otoño. Entre octubre y noviembre, el bosque alcanza su máximo esplendor cromático. Las hojas de las hayas cubren los senderos formando auténticas alfombras naturales, mientras la niebla matinal aporta un aire misterioso al paisaje.
Sin embargo, cada estación tiene su encanto. Nosotros fuimos al final de la primavera cuando el valle se llena de flores y vegetación exuberante, pero el verano ofrece temperaturas agradables para caminar y el invierno puede regalar estampas nevadas de gran belleza.
¿CÓMO LLEGAR?
Monasterio de Hermo se encuentra a poca distancia de otros atractivos naturales y culturales del concejo de Cangas del Narcea. La zona destaca por sus tradiciones, su gastronomía y sus excelentes vinos con denominación de origen.
La visita puede complementarse con recorridos por pueblos de montaña, miradores panorámicos y espacios naturales protegidos que convierten al suroccidente asturiano en uno de los territorios más auténticos del norte de España.
¿DÓNDE COMER?
Nosotros comimos en Xedré (Gedrez en castellano) en el restaurante Casa FunsiQuín, un restaurante con comida casera que estaba buenísima. Tienen una zona para aparcar caravanas al lado, por si elegís esa opción para recorrer la zona y un enorme tejo de 200 años, que es el emblema de esta casa de turismo rural.
CONSEJOS PARA VISITAR EL HAYEDO DE MONASTERIO DE HERMO
- Lleva agua.
- Lleva el itinerario de la ruta descargado porque no está señalizada y es fácil perderse.
- Leva buen calzado.
- Usa crema solar si no está nublado, en el primer tramo y al finalizar, apenas hay sombras.
- Si vas a comer en algún restaurante, llama antes para reservar y para comprobar que esté abierto.
- Aunque es obvio, no dejes basura.
CONCLUSIÓN: Un rincón imprescindible para los amantes de la naturaleza
Monasterio de Hermo es mucho más que una pequeña aldea asturiana. Es la puerta de entrada a uno de los bosques de hayas más impresionantes de la Península Ibérica, un lugar donde la naturaleza sigue marcando el ritmo de la vida y donde cada sendero invita a descubrir paisajes inolvidables.
Es un lugar ideal para quienes desean alejarse del turismo masivo y adentrarse en la Asturias más salvaje y auténtica y descubrir uno de los tesoros naturales mejor conservados de España en el que relajarse y conectar con la naturaleza entre montañas colmadas de hayas centenarias.
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